
Hace algunos años tuve la oportunidad de leerme todo el CORAN, gracias a una amiga que vivió mucho tiempo en Estados Unidos y que frecuentaba con arabes, la verdad siempre me habia llamado la atencion leer ese libro más que la misma biblia y me encontré con cosas tan interesantes y sorprendentes, parte de ese viaje es el que relataré hoy, pero hablaremos especificamente de la mujer.
De por si las religiones a lo largo de la historia han sido machistas y eso no ha cambiado, y al parecer no cambiará. EL ISLAM tiene muchas cosas de las que por si no comparto sin embargo me parece interesante analizarlas y estudiarlas para entender el porque de ese comportamiento involucionado y el porque del absoluto dominio del varon sobre la mujer.
Las religiones no se llevan bien con las mujeres, que viven en un estado de permanente minoría de edad, justificado por la apelación a revelaciones divinas, a preceptos inamovibles o a la supuesta voluntad del fundador. Apenas hay excepciones al respecto. A ellas no se les permite el acceso al ámbito de lo sagrado, que es una especie de sanctasanctórum al que sólo llegan los varones. No son consideradas sujetos morales con capacidad de actuar responsablemente. Su conciencia está sometida a las leyes religiosas. Su libertad se ve tutelada por los varones. Su sexualidad es controlada por una moral represiva impuesta por los clérigos y moralistas de vía estrecha.
Durante miles de años, con contadas excepciones la mujer ha estado sometida y dominada por el hombre, quien le restringe sus derechos y libertades, así como pisotea y humilla su personalidad y orgullo.
La historia nos demuestra como en Europa y en todo el mundo la mujer era despreciada, se le trataba sin darle ninguna importancia, los sabios y filósofos discutían sobre ella, si poseía alma o no, y en caso de tener alma ¿sería humana o animal? y suponiendo que si posee un alma humana, entonces, su posición social en cuanto al hombre, ¿Es la posición de los esclavos, o es un poco más elevada que ellos?
El Islam ve a la mujer como una esclava. A pesar de los esfuerzos del "Islam moderado" por representar y calificar como muertes de honor lo que en realidad son aberraciones, es obvio que el Corán y los Hadiths del profeta Mahoma justifican enteramente el tratamiento inferior de la mujer con respecto al hombre. Los musulmanes alegan que la tradición judeacristiana, de hecho, ha esclavizado a millones de mujeres a sus bajos deseos y que son los decadentes valores de Occidente los que hacen que las mujeres sean consideradas un poco más que prostitutas. Lo anterior nos deja la pregunta de cual es la verdadera posición de la mujer en el cristianismo y si la posición del Islam es realmente "superior".
El islam es una de las religiones más cuestionadas por su carácter patriarcal y androcéntrico en sus textos sagrados, en la interpretación de los mismos, en la legislación y en la organización interna. Y ello en todos los ámbitos: el político, el religioso, el cultural, el familiar, el laboral, etcétera. En muchas de las sociedades musulmanas la situación de las mujeres no se caracteriza precisamente por su emancipación ni por la igualdad de derechos con los varones. Las demás religiones también suelen caracterizarse por una ideología y un funcionamiento patriarcales similares a los del islam, pero no son tan criticadas como éste.
En el seno del islam se están desarrollando importantes tendencias feministas que cuestionan la interpretación patriarcal del Corán y la consideran contraria a la praxis del Profeta. Creen, más bien, que el Corán defiende la igualdad entre hombres y mujeres, y que, leído desde la perspectiva de género, es un importante instrumento a favor de la liberación de la mujer. Y no van descaminadas. Veamos por qué.
En la Arabia preislámica las mujeres carecían de reconocimiento jurídico y eran consideradas inferiores a los varones. Era tal la ofensa que suponía el nacimiento de una niña en aquella sociedad, que algunos padres llegaban incluso a matarla al nacer, como constata el Corán, que condena rotundamente esa práctica (16, 58-59). En un clima así, el Corán supone un avance importante, ya que considera a las mujeres sujetos y les reconoce los mismos derechos y deberes que a los hombres, como demuestra el lenguaje inclusivo de este texto: “Dios ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los devotos y las devotas, los sinceros y las sinceras, los pacientes y las pacientes, los humildes y las humildes, los que y las que dan limosna, los que y las que ayunan, los castos y las castas, los que y las que recuerdan mucho a Dios” (33, 35).
Hay, con todo, en el Corán restos patriarcales que defienden la superioridad del varón, su función protectora de la mujer y que vinculan la virtud de las mujeres con la devoción, la obediencia y la actitud sumisa hacia los maridos. La rebeldía debe ser castigada: “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de las preferencias que Dios ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas. Y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Dios manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas que temáis que se rebelen, dejadles solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis con ellas” (4,34) (traducción de Julio Cortés).
Hay teólogas feministas musulmanas que creen que los textos que justifican el sometimiento de la mujer al varón deben entenderse en sentido metafórico y que la traducción “¡pegadles!” resulta incorrecta. En cualquier caso entienden que dichos textos discriminatorios no pueden considerarse normativos aquí y ahora.
Al expandirse el islam fuera de la Península Arábiga, se incorporaron costumbres discriminatorias de las mujeres contrarias al texto sagrado y se introdujeron en la Sharía (Ley Islámica). Es precisamente esta ley la que debe ser revisada e incluso derogada, a la luz de los derechos humanos y desde la perspectiva de género. En esa dirección va el feminismo islámico que lucha por recuperar la tradición igualitaria de los orígenes y por liberar a las mujeres de las costumbres patriarcales que tienen a las mujeres sometidas y excluidas de los espacios de responsabilidad en la religión, la cultura, la política, el ejercicio de la ciudadanía y la vida cotidiana. Tal sumisión poco tiene o nada tiene que ver con la religión.
Como nos vamos dando cuenta las cosas no son lo que parece, esto del maltrato a la mujer viene de las costumbres preislamicas como vimos lineas arriba, pero hoy por hoy las cosas estan cambiando la mujer cada vez va teniendo un rol más importante dentro de la sociedad islamicca, hay sociedades, como TURQUÍA, en las que la mujer puede elejir si se tapa el rostro o no, en donde tambien el maltrato es castigado.
Sin interpretación, las religiones desembocan derechamente en el fundamentalismo. Sin el horizonte de los derechos humanos las religiones terminan por justificar prácticas contrarias a la dignidad e inviolabilidad de la persona. Y, además, apelando a Dios para dar validez normativa a esas prácticas. El imam de Fuengirola ha declarado que negar el Corán sería una herejía. Yo creo que la herejía es el fundamentalismo en el que él está instalado, yo creo que la herejía es no permitir a la mujer vivir con libertad, como DIOS, ALA O QUIEN SEA ASI LO HA DESEADO.
los tiempos estan cambiando y la mujer en todo el mundo esta haciendo prevalecer gracias organizaciones feministas su libertad y dignidad.
Para terminar los hombres musulmanes al parecer se han quedado cortos porque le estan dando una mala interpretación a las palabras de sus profetas y para mi lo utilizan como una excusa para permanecer retardados en practicas prehistoricas.







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